Hay muchas técnicas de meditación y estas se pueden aplicar en la casa o en lugares abiertos a la naturaleza.

Se ha comprobado que la meditación es uno de los sistemas más eficaces para bajar los niveles de estrés, regular las condiciones aceleradas del organismo, y llevar al cuerpo hacia una tranquilidad y paz efectiva. La meditación es una práctica donde ocurre un entrenamiento mental de forma consciente, pero sin esfuerzo, donde se logra un equilibrio entre el cuerpo y la mente, buscando una nivelación emotiva, enfocada hacia un estado de quietud y relax.

Un aspecto importante de la meditación es que logra en muchos casos que las personas concentren su capacidad de dirigir la mente, y específicamente la atención. Es una herramienta que mejora el autoconocimiento, la percepción de la realidad, y por ende la empatía y las relaciones interpersonales, ya que ayuda a obtener armonía y bienestar, buenos pensamientos, emociones agradables, que por ende influye en un organismo óptimo y saludable.

Otros beneficios que se logran obtener al practicar meditación, se relacionan con progresos positivos de personas que tienen padecimientos físicos, como el síndrome de colon irritable, problemas de ansiedad, y estrés, depresión, fibromialgia y psoriasis.

La práctica de la meditación ayuda también a nivelar los ritmos circadianos, la presión sanguínea, la concentración de glucosa en la sangre, e inclusive la inflamación de algunos órganos del cuerpo. Otros datos que se estudian actualmente están confirmando que la meditación puede ayudar con problemas de ansiedad y migraña, principalmente si se practica de forma consecuente.

Uno de los mitos más comunes relacionados con los procesos de meditación, se relaciona con la dificultad para meditar. Muchas personas piensan que para lograr un estado meditativo se necesita una práctica filosófica muy profunda y prolongada, como el caso del budismo o alguna corriente filosófica o religiosa ancestral. Los estudios han demostrado que la meditación no tiene ningún tipo de dificultad, al contrario, la facilidad de aprendizaje y la efectividad de sus prácticas, la puede llevar a cabo cualquier persona en cualquier edad, siempre y cuando siga ciertas pautas muy fáciles de aplicar para que sea efectiva.

La meditación se puede practicar en cualquier lugar ya que solo se necesita un pequeño espacio.

Estas pautas no son más que un acondicionamiento propio y del espacio donde se realizará el ejercicio, para que este tenga una efectividad evidente. Las recomendaciones son muy sencillas. Ubicar un espacio donde el ruido sea muy bajo, disponer de un tiempo para la práctica, usar ropa cómoda, y servirse de algunos elementos que ayudan a la concentración, como música suave, aromas naturales, y disponer de un espacio cómodo para sentarse o acostarse.

Otro de los mitos se relaciona con el tiempo practicando la meditación. Algunos piensan que se requiere de años de práctica y de concentración, sin embargo, esto también es desmentido, ya que la meditación es una fórmula de concentración que va a ser similar en cada una de sus prácticas. Tal vez lo que se cambie sea la disciplina y la cantidad de tiempo implementado en sus prácticas.  La meditación tampoco implica algún tipo de ejercicio físico difícil, o que pueda generar algún tipo de dolencia. Ayuda significativamente en la regulación de la respiración, y es eficaz para controlar algún tipo de alteración psicológica, como los ataques de pánico, la ansiedad y la angustia.

La meditación, tampoco requiere alguna postura física exclusiva, como el caso de algunas personas que colocan sus piernas en algunas posiciones complicadas. Para lograr ciertas y determinadas posiciones, las personas hacen una fusión de ejercicios físicos combinados con la meditación, sin embargo, esto requiere mucho tiempo y experiencia practicando otras tendencias que ayudan al cuerpo.

La meditación no requiere una condición física especial, ni tampoco un cuerpo ideal o completamente sano. Solamente requiere concentración, disposición, y algunas pautas, como cerrar los ojos, nivelar el sistema respiratorio, y relajarse. Estos ejercicios se pueden hacer sentados, bien sea en algún sofá cómodo, alguna silla, e inclusive en mat fabricados para ejercicios de yoga o colchonetas en el piso. Muchos, también por una condición física, pueden practicar la meditación desde la cama.

Aunque los sistemas de meditación data de muchos siglos, su práctica no implica creencias religiosas ni filosóficas específicas ya que su búsqueda es alejar la mente del estrés y llenar el cuerpo de tranquilidad y bienestar.

El último aspecto más importante relacionado con los mitos de la meditación, es que esta técnica y práctica no produce ningún tipo de alteración o amenaza para las filosofías o creencias religiosas de las personas, ya que la práctica de la meditación busca simplemente que las personas logren un estado de quietud y relajación del cuerpo y la mente, y en ningún momento se relaciona con las creencias personales, ni mucho menos con factores religiosos o espirituales o se inmiscuye en las creencias y filosofías que las personas tienen.